El proyecto de asistencia vía telemedicina para casos de Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) fue presentado este miércoles por la Ministra de Salud, Carmen Castillo, acompañada del subsecretario (s) de Redes Asistenciales, Bernardo Martorell, y la Directora (s) del Servicio de Salud Metropolitano Occidente, Dra. Francisca Navarro.

Actualmente la iniciativa está funcionando como piloto y ofrece atención a pacientes que acuden a los hospitales de Talagante y El Pino. Su objetivo es que todo paciente que ingresa a los Servicios de Urgencia de estos centros asistenciales con un ACV o con Infarto Cerebral, puedan ser trombolizados.

La Ministra Castillo destacó que con esta tecnología se espera acortar la brecha de acceso al tratamiento especializado de pacientes ACV en lugares alejados de los grandes centros asistenciales que dispongan de neurólogos. Además, se busca aumentar el diagnóstico oportuno, mejorar el acceso a trombolisis de pacientes con Infarto Cerebral, aumentar el número de pacientes atendidos por un equipo interdisciplinario especializado y reducir la mortalidad y la discapacidad del ACV.

Para el Dr. Fernando Jaksic, médico del Servicio de Urgencia del hospital Talagante, destacó que “el beneficio para un paciente es la rehabilitación del paciente. Antes, los pacientes que llegaban con un Accidente Vascular de menos de 5 horas había que trasladarlos al hospital San Juan de Dios para hacer el procedimiento de trombólisis y muchas veces no se llega en ese período”.

“Muchas veces esto derivó en estar semanas y meses con rehabilitación sin poder mover ni pierna ni brazo y con problemas para hablar. En cambio hoy llega y lo tratamos acá, con lo que el paciente perfectamente en dos o tres días puede hacer sus actividades normales y ser dado de alta”, subrayó el facultativo.

¿En qué consiste?

La intervención consiste en realizar en pacientes con signos y síntomas de Accidente Vascular que Isquémico -no Hemorrágico-, de menos de 4 o 5 horas de evolución, un procedimiento que se llama “trombolisis”. Este consiste en utilizar un medicamento que rompe el trombo con lo que el paciente vuelve a tener su flujo de sangre normal y puede recuperar casi el 100% de sus actividades diarias.

“Muchas veces llegan pacientes en períodos de ventana para hacer el procedimiento que llegan a las 3 o 3 horas y media, y con el tiempo que se pierde en el traslado no es posible hacer el procedimiento llegando a Santiago. Entonces el paciente queda con la parálisis del brazo y de la pierna, además de la imposibilidad de hablar”, agregó Jaksic.

Para el médico de Urgencias, “cuando no se realiza el procedimiento el paciente tiene que estar de 6 a 8 meses con neurólogo y kinesiterapia y no recupera completamente su funcionalidad que tenía hasta antes del episodio”.